Madrid EAPC 2017 World Congress: experiencia de un alumno

Santiago durante su comunicación oral

Existen decisiones que se toman y te cambian la vida. A veces realmente no sospechas que te la puede llegar a cambiar de una manera tan drástica como en el futuro uno podrá comprobar… Y es que ese mes de septiembre de 2016 yo solo quería un tema para hacer un Trabajo de Fin de Grado. Al final, terminé conociendo una especialidad médica extraordinaria con conocimientos que se pueden aplicar de manera transversal al resto de disciplinas médicas. No sólo eso, en el futuro habrá más frutos, seguro muy sorprendentes, de aquella decisión. Un claro ejemplo es mi participación en el Madrid EAPC 2017 World Congress, en la que me centraré a lo largo de estas líneas.

Primer día: el comienzo de algo grande

El día 17 de mayo de 2017 tuvo lugar el último examen de mi carrera en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra. Entregué el examen a las 17:28 y ya sin tiempo para celebrarlo mi cabeza empezó a centrarse en algo que en aquel momento para mí suponía un mundo: la comunicación oral que tenía que presentar 24 horas más tarde. Se titulaba “Is Palliative Care Growing in Africa? A Scoping Review of the Progress of the Past Twelve Years”. El Power Point para apoyar la conferencia debía ser retocado y perfeccionado y el discurso, aprendido. A eso dediqué lo que me quedaba de tarde de aquel día y las tres horas de viaje a Madrid desde Pamplona… de 6:30 a 9:45 de la mañana. Total, que sólo conseguí dormir 3 horas entre los nervios y lo extraordinario del horario que para mí supone tener que coger un tren a esas horas de la madrugada. Del tren al IFEMA, y ya ahí… la sorpresa fue mayúscula.

Santiago y John Rhee posan junto a los atlas presentados

No me esperaba tanta gente. Y mucho menos que sólo se hablase en inglés por la extraordinaria variedad de nacionalidades que allí compartieron techo. Por no hablar del tamaño del pabellón… En ese momento en mi cabeza resonaban las frases “esto te viene demasiado grande” y “qué buena está la comida, por favor”. Una marea de gente se interesaba por los Atlas que ha elaborado el equipo Atlantes y otra marea, en este caso de felicidad por una extraordinaria noticia que no revelaré yo en este artículo, convergían en esas horas mientras alguna malintencionada región de mi cerebro me recordaba que debía estar nervioso por la charla de la tarde. Presentación del Atlas de Cuidados Paliativos en África a las 16:00 y después, a las 16:45 comenzaba la sesión en la que la tercera charla era la mía…

Una charla que tuvo lugar en una sala más grande de lo que imaginaba. Y las preguntas que me hicieron fueron un poco más difíciles de lo que presuponía. Sin embargo, humildemente, creo que me salió mejor de lo que podía desear. Las 18:30, fin de la primera jornada de congreso, un respiro… Hotel, cena con una amiga que hacía tiempo que quería ver en Madrid y… mucho antes de lo que para mí es normal, me dormí. Eran las 22:30 horas.

Segundo asalto: conociendo a los medios

Suena el maldito despertador. Las 7:00. Lo llamo maldito porque nunca me ha caído bien, pero esta vez anunciaba el comienzo de otro gran día. Quizá se lo tendría que agradecer más a mi odiado despertador, que él solo hace su trabajo, el pobre… Desayuno, autobús al IFEMA , colocar el póster en el que constaba yo como primer autor, y de ahí taxi a una rueda de prensa en el ISEM de la Universidad de Navarra para presentar los Atlas de Cuidados Paliativos en África y en la Región del Mediterráneo Oriental. Fue otra experiencia de las que no suceden todos los días. Ver a tantos medios de comunicación interesados en el trabajo del equipo Atlantes y los colaboradores que participaron en el proyecto fue profundamente impactante.

Santiago junto a su póster

Vuelta al IFEMA. Otra presentación de un Atlas, esta vez el de la Región del Mediterráneo Oriental. Al terminar, asistí por primera vez a una sesión científica del congreso en la sala más grande, donde tenían lugar las sesiones plenarias… Nunca había visto una pantalla tan enorme en mi vida. Nunca una sesión donde el orador era proyectado en esa pantalla gigante junto a su presentación, como si de un macroconcierto de rock and roll se tratase. Otra vez las 18:30, pero ahora nos vamos a preparar para la cena: 20 asistentes aproximadamente en un restaurante de Madrid donde se come muy bien (La Contraseña). Una caña. A dormir, el día ha sido largo.

Y llegó el tercer y último día…

Las 8 de la mañana, mi despertador de nuevo hace su poco agradecido trabajo. Otro desayuno (espectacular) y ya en el IFEMA asistí a algunas sesiones científicas más. Me gustó mucho una que hablaba de cuidados paliativos en los medios de comunicación. En la Sala Enorme (como la llamaba para mis adentros) se cerró el congreso. Vaya, demasiado rápido, aún no he asimilado demasiadas cosas… Estación de Chamartín, me voy a casa. Fin.

¿Fin? Y las personas del equipo de Atlantes, ¿qué?

A todos, gracias. Me sentí muy a gusto aquellos tres días. En especial a John Rhee y Eduardo Garralda, no sólo por aquellos días sino por todo el curso académico en el que la ayuda que me prestaron con mi TFG fue absolutamente encomiable. Y al Dr. Carlos Centeno, por darme esta magnífica oportunidad. Muchas gracias.


Santiago Blanco Rey es un recién Graduado en Medicina, que ha realizado su Trabajo de Fin de Grado en colaboración con el equipo Atlantes sobre el desarrollo de los cuidados paliativos en la zona no anglófona de África. Muy gallego y por tanto muy aficionado al deporte y a comer bien. Promete sobrevivir al MIR y no olvidar qué son los cuidados paliativos.

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